Es un impactante documental que sigue el fallido intento del cineasta Terry Gilliam por adaptar El Hombre que Mató a Don Quijote. Originalmente pensado como un detrás de cámaras, el filme se convierte en una crónica de frustración y caos mientras Gilliam y su equipo enfrentan una serie de calamidades, desde accidentes graves con el elenco hasta desastres naturales que destruyen el rodaje. A medida que la producción se desploma, el documental captura la desesperación de Gilliam, quien, como un moderno Sísifo, lucha contra las adversidades para hacer realidad su sueño. Perdidos en la Mancha no solo muestra la tragedia de un proyecto fallido, sino que también refleja la ironía de la vida del propio Gilliam, cuya visión artística siempre estuvo marcada por lo absurdo y lo imposible. Es una mirada profunda a los costos emocionales y creativos que implica la realización de un sueño cinematográfico.