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El 27 de mayo de 1918, el gobierno cubano ratificó su amistad con México, luego de que nuestro país retirara a su representante diplomático en la isla. En 1911, tras la caída del régimen porfirista, Cuba recibió a exiliados adinerados, principalmente de Yucatán. En el momento más cruento de la guerra civil, los exiliados mexicanos en la isla no eran sólo porfiristas, sino también simpatizantes maderistas, huertistas, villistas, zapatistas, y de otros grupos políticos, lo que provocó algunos desencuentros entre ambos gobiernos.
El presidente Venustiano Carranza, a través de las vías diplomáticas, exigió al gobierno cubano evitar que todos estos exiliados conspiraran en contra de su gobierno. El presidente cubano, Mario García Menocal, de ideología conservadora, negaba que en Cuba se gestaran conspiraciones contra el gobierno mexicano, pero permitió los trabajos de grupos contrarrevolucionarios, lo que entorpeció las relaciones diplomáticas entre ambos países.
En abril de 1918, el equipaje de Isidro Fabela fue robado por agentes estadunidenses cuando él desembarcó en Cuba rumbo a Argentina. Además, Estados Unidos presionó para que la isla se negara a vender azúcar a México, lo que provocó un conflicto diplomático y llevó las relaciones al punto de la ruptura. El gobierno mexicano solicitó la salida del embajador cubano Luis Santa María y Calvo y mandó a llamar a su embajador Alberto C. Franco. Por fortuna, ambos países reafirmaron su compromiso de amistad y respeto.
http://www.inehrm.gob.mx/es/inehrm/27_de_Mayo _de_2018